Vivir.



La pequeña, serena y brillante estrella
se atrevió un día a caminar lo que le correspondía
pero sin la ayuda de su fiel compañía,
la compañía de tres dragones mitológicos.

El primero, imponente y destellante,
te aterras de sólo ver sus colmillos mágicos
pero si pasas tu mano por su cabeza suavemente
te dice que es sólo un amigo que cuida tus pasos.

El segundo le cuida y vela sus sueños
y de la estrella sus mágicos destellos,
la ayuda a soñar, volar y jugar
aunque la reprende cuando debe como un padre de verdad.

El tercero la escucha y entiende
le enseña y también juega con ella
aunque en el fondo de su alma le teme
no quiere dañar a la que considera frágil estrella.

Ese día la fiel compañía
fue atrapada por una cruel trampa llamada rutina,
la estrella inquieta por volar a medio día
salió camina que camina.

Todos los seres que la vieron ese día
que los llevara a volar con ella le pedían
pero aunque era fuerte y quería ayudarlos
eran tantos que la fueron desgarrando por pedazos.

A nadie le importó si le dolía
o si se sentía bien con lo que le pedían
la lastimaban sin saberlo (o sin quere verlo)
exigían emprender el vuelo.

Y pensar que esa misma mañana
le había dicho tranquilo, al primero
que bien estaría y que nada le pasaba
pero a él le rondaba un temor efímero.

Por esa misma razón el día anterior
el primero le había dado a la estrella
una dosis extra de cariño y color,
y como siempre los tres velaron por ella.

Gracias a eso ella no moría
pero estaba muy lastimada y triste
muy cansada y sólo llorar quería
así que derramó un río de lágrimas secas.

Llegó a su casa sin descanso
y los tres dragones con toda la fuerza que da el cariño
se proyectaron en su corazón lacerado
y la curaron como lo haría un niño.

Cuando estaba ya sola
dio gracias a Dios por estar mejor
vió el atardecer naranja
mañana será otro día, un día mejor.

Sin embaro esa noche durmió intranquila
una mala premonición a su mente llegaba,
en el ambiente se inhala melancolía
una sombra sobre los dragones se posaba.

Aun me pregunto ¿qué será?


Agosto 2005