Es fácil decirlo, pero nadie te dice cómo hacerlo.

En algún punto de la historia, se hizo muy popular el dicho de que Disney es culpable de las frustraciones amorosas de las mujeres y Playboy de las respectivas masculinas. Si partimos de que esta afirmación es cierta, entonces todos, tanto mujeres como hombres crecemos con una idea de fairytale que, rosada o de silicona, es errada.


Esto, sumado a la inexperiencia y a nuestra naturaleza dinámica nos lleva a varios intentos fallidos de conseguir a nuestr@ SoulMate. Pero cómo sobrevivir este proceso de búsqueda y selección, qué hacer para salir de ese foso en el que se cae y que para colmo, cada vez que caemos en él pareciera ser más profundo y resulta más fuerte y dolorosa la caída.

Como todo, hay dos formas de afrontar la situación, una positiva y otra autodestructiva. Esta última si bien la disfrutamos hasta cierto punto (¿quién no se ha disfrutado una buena noche de copas con su herman@ del alma, quien en situaciones desesperadas nos quiere lo suficiente como para aguantar horas y horas de plática sobre un tercero? ¡Eso sí que es amor!), todos estamos conscientes que no es sano para nada permanecer en esta fase. En ese momento escuchas a todos diciéndote “no puedes seguir así, debes superarl@”, “olvídal@ que no te merece, te encontrarás a alguien mejor”, “el tiempo lo cura todo”, y así infinidad de frases trilladas, que si bien, son ciertas (¡eso no lo dudes!) en ese momento suenan utópicas, fastidiosas y te dejan con ese mal sabor de boca de que ‘es fácil decirlo, pero nadie te dice cómo hacerlo’.

El por qué ya lo planteamos en este artículo en semana pasadas, ahora trabajaremos el cómo lograrlo. Bueno, ninguna receta es infalible, ni mágica, mucho menos instantánea. Como todas las cosas buenas de la vida, nuestra sanidad y estabilidad mental requieren de trabajo de nuestra parte, y de trabajo arduo dicho sea de paso.

Mantén la mente y manos en productividad. Estar todo el tiempo súper ocupados, no es sinónimo de estar produciendo. Haz cosas que te reporten beneficios. Siempre que obtenemos algo que nos gusta o que nos benficia, logramos una meta, ayudamos a alguien, superamos un miedo, sonreímos y secretamos endorfinas. Si hacemos que este tipo de situaciones sean repetitivas en nuestro día, nos recuperaremos más rápido de cualquier pérdida (no sólo de una romántica). Mucho más rápido que si simplemente estamos “muy ocupados” generando estrés, agotamiento y malestar a nuestro organismo.

Trabaja desde el amor. Sí, como lo que te está descompensando es amor, cubre el espacio con más amor. Si amas escribir, escribe más. Si amas caminar, ve a parques, montañas, centros comerciales. Si amas tu carrera, estudia, haz un curso, busca artículos relacionados y busca su aplicación a tu trabajo actual. Si amas cocinar, cocina más (pero no te lo comas todo!!!) e invita a tus amigos, o comienza a vender almuerzos por encargo. Haz lo que verdaderamente te atrape, te apasione. Verás como no pensarás en nada, ni en si estás triste o no, ni en qué dijo quién, ni en nada. Tu energía se enfocará en tu pasión y en hacerlo siempre mejor. ¡Te atrapará!

Trabaja tus emociones. Cada vez que cerramos la página en una relación agregamos algo a la lista de lo que el/la siguiente deberá, o no, tener para lograr conquistarnos. Eso está bien, no podemos conformarnos con algo igual o de menor valor, sólo podemos aceptar lo mejor para nuestras vidas. Pero para pedir, debemos dar. Después de cada relación, ¿en verdad somos mejores? La falla de una relación, así como sus aciertos, son 50% tuyas y 50% de tu ex. Eso quiere decir que sí, él/ella falló… pero tú también. Y, ¿estás claro en cuales fueron tus desaciertos?, ¿cómo mejorarte y crecerte en ellos? Y lo más importante ¿estás ya trabajando en ello? Si no es así, pues GO!!!!!!! Esto ya lo habíamos hablado en el artículo anterior (click aquí), es necesidad trabajar en mejorar nuestros puntos bajos. Si no te valoras, atraerás personas que no te sepan valorar y que buscarán empequeñecerte, desmeritarte. Si tienes miedo de enfrentar ciertas situaciones, atraerás personas con tus mismos miedos o peor aún, atraerás personas que quieran alimentar esos miedos para poderte tener bajo su control. Si eres cada día un poquito mejor que ayer, atraerás a alguien mejor de la persona que atrajiste ayer. Además, esto aplica no sólo a personas sino también a situaciones y bienes materiales, entonces ¿qué esperas?

Supera el pasado. Cada vez que te consigas pensando o añorando el pasado, desvía tu mente a alguno de los puntos que ya te hemos mencionado. Lo que tenemos hoy no es más que el resultado de nuestras acciones y decisiones pasadas. Si seguimos (mental y emocionalmente) en ese pasado, nuestro mañana inmediato será exactamente igual a nuestro hoy. ¿Quieres un mañana novedoso, en el que te sientas feliz, completo, segur@ de ti mism@? Pues cambia tu hoy!!! Imagina, si pudieras ver dentro de las emociones de las personas ¿te fijarías en una persona inestable e insegura? Ciertamente no, pero sí esperas que se fijen en ti con tus inestabilidades e inseguridades. No es muy congruente. ¿Qué pensarías si supieras que esa futura pareja, esa persona que debería llegar a tu vida para compartir el camino, no termina de llegar porque está estancado en la vida sin superar a su ex? ¿No te provocaría zarandearl@ a ver si reacciona y termina de llegar a ti? Totalmente. Pero tú no terminas de pasar la página con tu ex y estas suplicando que llegue alguien más. No es la otra persona la que tiene que llegar, somos todos los que tenemos que avanzar.


Pero por sobre todas las cosas ¡vive tu proceso! Cada proceso es único, tú y sólo tú puedes superarlo, por eso se te asignó a ti esa tarea/situación. Hay puntos o acciones bases como las mencionadas arriba, pero cada proceso con sus particularidades te enseñará un aspecto nuevo de ti, una forma nueva de afrontar la vida. Ese “detalle”, que es ‘lo que faltaba para que todo volviera a fluir’, está en ti y sólo tú puedes superar esa circunstancia. Si tú no lo trabajas, nadie más estará en capacidad de hacerlo por algo muy sencillo: NO es su proceso, es el TUYO!!! Y si tú no lo trabajas, la circunstancia permanecerá, ellas NO desaparecen solas. Entonces, vive tu proceso, mantente en productividad, trabajando desde el amor, sobretodo tus sentimientos y manteniendo tu mente en el hoy.


by