Expandiendo nuestra capacidad para amar y ser amados

Todos en algún momento nos hemos preguntado por qué  no conseguimos a esa persona ideal con la cual nos gustaría compartir nuestro camino. A veces caemos incluso en atraer al mismo tipo de pareja, es decir, al típico monta cachos, a la típica materialista, al típico machista que quiere controlar hasta nuestros pensamientos, a la típica cuaimineitor celópata, y una larga lista de típicos personajes que atraemos, y entonces nos preguntamos ¿es que acaso no hay gente normal en el mundo? ¿Por qué siempre soy yo el/la que se consigue con estos personajes?


Me pareció encontrar parte de la respuesta a estas preguntas, a estos hechos de vida que todos tarde o temprano atravesamos, mientras leía la Lección 1 de Mía Astral, link que recomiendo que consulten (sobre todo si son mujeres) porque más allá de decirte si mañana te toparás con un gato negro de lazo rojo (in no manner!!) su forma de ver la vida seguro te brindará más de una herramienta. Tomando, y buscando enriquecer un poco lo que Mía plantea ahí, definitivamente una de las causas por las cuales no tenemos el amor que queremos, es porque aún no nos hemos convertido en la persona que es capaz de proveer (en el caso de los chicos) o de sustentar (en el caso de las chicas) ese tipo de amor que deseamos. Con el pasar de nuestras relaciones elevamos los estándares de lo que estamos esperando del otro, pero no elevamos el esfuerzo para invertir en nosotros mismos… para recibir hay que dar.

Ténganlo claro, las relaciones románticas ideales son inciertas. Los que están casados saben que conseguir a la pareja es fácil, difícil es mantener la relación a flote a través de la evolución de las personas y de los años. Además, el amor romántico se alimenta de gestos que en una relación madura donde ambos están buscando superarse, trabajar, crear, y donde la rutina ataca sin piedad, no se pueden mantener al mismo ritmo y el problema está en pasar de una fase a otra.

Necesitamos uniones con significado, con propósito para que siempre estemos mirando en la misma dirección, y la esencia se enriquezca. Si una persona no te hace cuestionarte a cerca de tus hábitos, patrones, sueños, etc., No te enciende, no te hace crecer y mejorar en tu esencia, no es para ti. Una persona que lo hace, para bien o mal, para un mes o para la eternidad, es un karma-mate a nivel espiritual. No decimos que es nuestro soul-mate, pero es un maestro que aparece para avanzar y para despertar o alcanzar un deseo, ya con eso, agradecemos su llegada así se tenga que ir. Es decir, esta persona te ayuda a alcanzar el potencial, lo ve en ti. Para que una persona así llegue a nuestras vidas, tenemos que ser 100% auténticos, ya que si no, estamos atrayendo a alguien que también está evadiéndose o disfrazándose. Seguro les ha pasado, incluso no sólo con parejas, también con amigos, jefes, familia, pero ¿lo han concientizado? Ha veces es difícil porque es reconocer que nos equivocamos y específicamente en qué nos equivocamos. A mí me pasó recientemente, exigía a alguien una respuesta porque a primeras luces era una necesidad, pero al ponerme en sus zapatos y ser yo la que tuviese que aportar, que afrontar la situación lo único que venía a mi boca era silencio.

Atraemos lo que somos, si atraemos personas con miedos, revisemos cuales son las cosas que nos ponen frenos en nuestro día a día, seguro encontraremos que esos miedos son similares a eso que criticamos, que señalamos. Esto envuelve salir de las ideas y creencias que nos impusieron nuestros padres, la sociedad, la generación, las novelas y Disney a cerca del “Cómo una relación tiene que ser” y crear nuestro propio concepto de relación, de cual será nuestro papel en esa relación, cuáles son los límites que le dan forma y la sustentan, que no necesariamente son los mismos que le sirvieron a nuestros padres o nuestra mejor amiga.

Si de verdad quieres atraer un amor verdadero, real, espiritual, tienes que estar dispuesto a crecer de la persona que eres hoy. Porque la persona que eres hoy es la que ha creado las experiencias que te han traído acá. El presente es el resultado de todas nuestras decisiones previas; y por eso, cada decisión saludable que tomemos hoy nos llevará a un mejor lugar real y emocional. Mientras sigamos reaccionando desde las heridas pasadas, permaneceremos frustrados y recreando lo mismo. No dejar ir el pasado asegura que el futuro será exactamente igual. Por eso cuando llegue la hora de que tu querido karma-mate salga de tu escenario, abre el paso y déjalo partir, por duro que resulte. Esto no sólo te permitirá crecer sino abrir el paso es también para que llegue la siguiente persona, sea el siguiente karma-mate o nuestra soul-mate. Pero este último no podrá entrar a tu vida sino te desapegas del primero.


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