Ya
lo decíamos, diciembre y enero son meses que se caracterizan por ser una época
de inicios.
Sin embargo hay gente que en esta época hacen el papel de ‘Grinch’ alegando que
tienen muchos problemas en sus vidas como para pensar en celebraciones y
dejarse contagiar por esa vibra de tener nuevos proyectos, planes, deseos. Pero
ya lo decía Albert Einstein:
“La crisis es la mejor bendición que puede sucederle a personas y países porque la crisis trae progresos”.
“La crisis es la mejor bendición que puede sucederle a personas y países porque la crisis trae progresos”.
La
crisis nos pasa a todos. En mayor o menor medida, por razones económicas,
políticas, sociales, etc, todos nos vemos afectados por la tan afamada crisis.
Y entonces ¿qué hacemos? Tenemos dos opciones, seguir en plan de Grinch, como
la señora que me conseguí ayer haciendo una cola en la farmacia, quien no era
más que un rosario interminable de quejas y ninguna solución, y lo único que
lograba era drenarnos a todos en la cola y luego de hacer contacto visual con
otras personas, me di cuenta que ¡tenían
las mismas ganas de salir corriendo que yo! O podemos decidir a través de
esa presión interna que sentimos
generar cambios personales que (se
los aseguro) llevarán a cambios externos en esa
situación de crisis.
De
acuerdo, sigamos entones el consejo del sr. Einstein y saquémosle provecho a la
crisis. Pero ¿por dónde iniciar?, en un mundo tan globalizado ¿cómo sé dónde
está mi oportunidad?, ¿en qué país?, ¿en qué área?, en fin ¿cómo es eso de
salir y crear mis oportunidades?
Todo
parte de un proceso de autoconocimiento. Partamos de que vives en el país X, en
la ciudad Y. Ahí tienes amigos, familia, una rutina, el lugar donde vives, en
fin toda una vida conocida, lo que técnicamente se conoce como nuestro “lugar
cómodo”. Pero a veces ese “lugar cómodo” se vuelve el más incómodo del mundo. La pregunta
es entonces ¿qué es lo que está volviendo tu zona cómoda muy incómoda? ¿Tu
casa, tu ciudad o quizás tu país? Entonces quizás sea hora de mudarte de ese
lugar y buscar oportunidades en un nuevo ambiente. Really?!!! Soy partidaria de
que todo cambio externo es consecuencia de un cambio interno, lo que traducido
significa que quizás más que cambiar de lugar físico, deberíamos cambiar de
lugar emocional. Si te incomoda el lugar, podemos hacerle un cambio para
volverlo más agradable. Si te incomoda el ambiente, podemos negociar con las
personas que forman ese ambiente, llegar a acuerdos que hagan la
dinámica más amigable para todos, buscar ayuda profesional (coaching, asesores,
psicólogos, facilitadores de grupo). En fin, abre tu mente y expande tus posibilidades,
haz un brainsotrming de las posibles
opciones por más locas que parezcan. Quizás esa idea que no involucras por
temor a que es muy crazy, es la pieza clave para el cambio que quieres y
necesitas generar.
Que
ya lo intentaste todo y llegaste a la conclusión que definitivamente lo que
necesitas es el cambio de lugar físico. De acuerdo, también es una posibilidad
muy factible y hasta enriquecedora. Pero es importante tener en cuenta una
frase que me dijo hace poco una de las partner del proyecto, que aun falta por
presentarse, y cuyo nombre de pila es Jossanna. “Una cosa es viajar por huir y otra es viajar por perseguir un sueño”.
Yo llevaría esa verdad a cualquier mudanza, sea de una calle a otra o de un
país a otro. Porque si tu objetivo es huir de una crisis, ¿Qué viene después de
que el objetivo (huir)
se ha cumplido? Definitivamente la motivación para llevar tus días será muy diferente que si te has mudado por
perseguir un sueño, porque así, cada día vivido será un paso dado que te
acercará a esa meta.
Que
tu caso es que estas claro en dónde quieres estar pero no sabes bien qué
quieres trabajar/estudiar. Entonces la pregunta es sencilla: ¿qué te apasiona?
Si ese rumbo profesional que has escogido no te apasiona, no enciende tu llama
interna, nada lo hará y al momento en que aparezcan los obstáculos en el
camino, será mucho más difícil conseguir el impulso necesario para superarlos.
A
veces pasa que cuando nos llega el momento de escoger qué carrera queremos
estudiar, somos muy chamos y terminamos escogiendo opciones que al final, no
nos llaman tanto. Si ese es el caso, no importa, todo lo aprendido es ganancia!
Pero si ya te diste cuenta que no es tu vocación, no puedes ignorar ese hecho.
Si te has dado cuenta de ello, cambia tu rumbo. ¿Qué ya invertiste tiempo en
ello? Es verdad, pero ¿vas a seguir
invirtiendo tiempo, talento y energía en algo que no te apasiona? Go
and do the break!!
Que
no te llama la atención estudiar una carrera formal. Es perfectamente normal, no
todos nacimos para panaderos, como dice el dicho. En este mundo hay cabida para
todo. Sino jamás hubiesen surgido tantos freelanceros. Estamos en época de revoluciones
y definitivamente lo que más pega es lo que es más innovador, lo jamás visto. Y
si quieres dedicarte a un negocio innovador ¡hazlo! Claro que tiene sus riesgos, pero es
que todo lo bueno de la vida lo tiene, así como también estudiar ingeniería tiene
el riesgo de que al momento de ejercer no termines especializándote en el área de
tu preferencia.
En
definitiva, para crearte las oportunidades lo que se necesita es: una crisis, conocerte, creatividad,
perseverancia y mucha pero muchísimas ganas de lograrlo.
