Pues bien, en las publicaciones anteriores les comentamos sobre cómo convertir una crisis en una oportunidad y sobre lo que el mundo está esperando realmente de nosotros. Ahora, han pensado ¿qué pasaría con ustedes si en medio de ese proceso tienen que emigrar?
Mucha gente también piensa que irse a estudiar y/o
trabajar a otro país es sinónimo de echarse en una tumbona a la orilla de una
piscina tomando piña colada. Siento desilusionarlos, porque no estamos hablando
de vacaciones; imagina que te vas a vivir a una isla desierta sin tu mamá para
que te cocine, ni pase coleto debajo de tus pies, ni recoja tus miserables
interiores del suelo, pues es algo como eso. El propósito de salir a estudiar o
trabajar en otro país no es tarea fácil como muchos creen, es un camino lleno
de obstáculos, donde te darás cuenta que quizás no eres tan maduro como creías.
