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Es una persona muy noble, pero a
veces me asusta confiar en alguien a quien tengo sólo un mes de haber conocido,
uno no conoce a nadie en sólo un mes.
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A nosotros dos nadie nos dijo eso.
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Es verdad, menos mal.
Hoy es Halloween, o la noche de brujas o de los muertos, como
prefieran. Me causó gracia escuchar en un audio de Mia Astral que para esta
semana en particular al cruzarse Mercurio retrógrado con Saturno en Escorpio
iba a haber algo similar a the walking dead, porque personas llegarían del
pasado o se retomaban conversaciones que creíamos ‘pasado pisado’. Curioso que
fuese en la semana de Halloween precisamente. Y particularmente, en una especie
de juego pensé en muchas opciones, pero luego salí a vivir mi lunes como
cualquier otro lunes, sin saber que tendría mi Halloween particular adelantado,
y no era ninguna de las opciones que me había imaginado.
La primera vez que me vi en la segunda situación,
obviamente me sentí mal, lloré, despotriqué e hice mi pataleta respectiva
de alguien que siente que pierde una gran amistad. Sé que cuando esa persona
esté leyendo estas líneas se identificará de inmediato y sin mayor pudor o
prejuicio (como cuando uno
sabe que se merece las cosas) sonreirá al verse de vuelta en mis líneas.
En ese momento, independientemente de quién tuviese la
razón y de las justicias o injusticias que ambos hicimos con nuestros actos,
había una realidad innegable: la amistad había llegado a su fin. O al menos eso
fue lo que ambos pensamos. Por mi parte soy de naturaleza rencorosa, y no es
que esto me enorgullezca. Por el contrario, y aun cuando llevo años buscando
mejorar esa característica, es aun algo muy fuerte en mí, lo cual cerraba toda
posibilidad de una reconciliación entre las partes. Diplomacy forever!
“Un hilo rojo
invisible conecta a aquellos que están destinados a encontrarse, sin importar
tiempo, lugar o circunstancias. El hilo se puede estirar o contraer, pero nunca
romper”
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Viernes 25 de octubre, 5:00 pm. Te dicen que debes ir al lugar X
el lunes por razones de trabajo.
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Lunes 28 de octubre en la
mañana. Decides ir al lugar X en donde te dijeron que podrías encontrar ese cable que no has conseguido en
ningún lado.
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Lunes 28 de octubre al medio día. A pesar de que acostumbras
almorzar temprano, varios factores retrasan tu hora de almuerzo y hasta cambias
el sitio en el que originalmente almorzarías.
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Lunes 28 de octubre en la
tarde. Vas relajado al lugar X, total, hay tiempo.
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Lunes 28 de octubre en la tarde. El hilo rojo se encogió al
punto en que se consiguieron las partes e inician una conversación diplomática,
que se extiende, y se extiende, y se extiende…
- The walking dead night. – No sé, pero tengo una sensación rara, como si estos
tres años jamás hubiesen pasado. – Yo siento exactamente lo mismo.
Lección aprendida y que quise compartir con ustedes: confía en el destino. O como dice el dicho “siempre lo que
pasa es lo mejor”. Pero cualquiera diría ‘si, pero perdieron tres años de
amistad’. Yo les digo ‘no! Ganamos tres años para conocer gente, arreglar
nuestros asuntos, aprender lecciones y ahora más calmadas las aguas, continuar
con la amistad’. En mi caso particular, si no se hubiese dado ese break,
resulta que el ángel maravilloso que entró a mi vida a las pocas semanas, muy
probablemente jamás hubiese llegado y menos todavía se hubiese quedado en mi
vida, transformándola durante estos tres años. Por tanto no hubiese aprendido
lecciones como la tolerancia, confianza plena, paciencia y desapego a los
resultados. No hubiese tenido los constantes up and down emocionales que me
causaba y por tanto jamás Explosión de Luz hubiese tomado el rumbo que lleva
ahora. ¿Debía suceder? ¡Sí! Sin lugar a dudas, todas y cada una de las cosas
que pasaron debían suceder, aunque en su momento dolieron, pero eran la mejor
forma para que aprendiera, creciera y revolucionara tantas cosas en mi vida.
Ahora, pasado el tiempo de mi ángel, no hay razón para que este
amigo no vuelva a mi vida y volvió, y curiosamente aún seguimos siendo vecinos.

