Y empezó
el Mundial! Y todo aquél que no es seguidor del fútbol se ve atrapado por el
inevitable tsunami encabezado por algún muñequito raro y pintoresco, un poco de
hombres en shortcitos persiguiendo una pelota, un poco de gente con la cara
pintada como si se tratase de una especie de ritual shamánico, pegando gritos
desaforados desde los estadios, restaurantes, bares, tasquitas o plazas y por
supuesto, la infaltable segunda mascota de los mundiales: Shakira.
