Estamos en unos tiempos donde la tecnología rige muchos aspectos
de nuestras vidas. Gracias a la rapidez del internet y a la versatilidad de los
equipos móviles, muchos procesos están migrando a medios netamente
tecnológicos; los movimientos bancarios, el pago de servicios, y hasta muchas
veces nuestros trabajos se pueden realizar desde la comodidad del hogar. Sin
embargo, es válido preguntarse qué determina la obsolescencia de algunas
herramientas tradicionales, y hasta qué punto éstas serán enteramente sustituidas
por sus versiones tecnológicas. Más aún, ¿la tecnología puede llegar a
controlar nuestras vidas?