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Ser dos sin dejar de ser uno

La identidad se define como un conjunto de rasgos propios que nos caracterizan ante a los demás, esos aspectos que nos hacen únicos
En ocasiones, nuestra identidad se ve influenciada por la de algún otro con el que tenemos una relación personal, ya sea de pareja, amistad, familia, etc lo cual es sumamente normal y hasta podría ser bueno si es una influencia que te permite crecer y desarrollarte, pero de no ser así, puedes empezar a  perder tu esencia (tu identidad) actuando o pensando diferente solo por “agradarle” a ese alguien más.

Todos Buscamos un Final Feliz

No seas empujado por tus problemas, se guiado por tus sueños” - Ralph Waldo Emerson.

Actualmente vemos que el mundo que conocemos está envuelto en un aire asfixiante lleno de problemas, incertidumbres, crisis, desesperanza, entre tantos otros estados que podemos mencionar. Muchos recurren a diferentes métodos para aliviar de alguna forma este estado, o simplemente lo evaden. También existe la probabilidad de que no todos los habitantes tengamos la misma percepción del mundo en el que vivimos, ya que por presentar un ejemplo, el punto de vista de un granjero en un país como Noruega no será el mismo al de un granjero en Somalia. Con esta premisa quiero partir para exponer un punto de vista en relación a la vida que nos toca vivir, y de lo que he podido observar en distintas sociedades en los últimos años en los que me ha tocado vivir en el extranjero. Lo cual me ha permitido notar como una misma situación puede ser vista o vivida de distinta forma solo por el hecho de pensar diferente. Ningún extremo es bueno, el balance debe existir siempre en todo lo que aplicamos.

Guía Práctica para no perder la cordura un 14 de febrero: Claves de supervivencia para este día.

¿Cómo sobrevivir a un día tan acaramelado?... Es una pregunta
 valiosísima cuya respuesta es la más ansiada por aquellas personas de corazón solitario tal día como el 14-F. Hace no mucho tiempo solía asegurar que no había mejor ocasión para quedarse en casa, y si el fulano día caía en fin de semana, aplicaba un plan de encerrona y me aislaba de las burbujas rosadas de amor que emanaban los demás. Pero, como todo, la óptica con la que se miren las cosas permite observar, a través de diferentes zonas del cristal, colores diferentes de una misma realidad; y es así como hasta los puntos de vista más radicales, pueden ser re-evaluados y direccionados en un sentido mucho más positivo para nosotros.

5 artículos útiles sobre las verdades del amor

Más que escribir, en esta oportunidad lo que les traigo es una pequeña muestra de otras de mis pasiones: leer! A continuación 5 artículos con los que me topé en estos días en las redes sociales y que creo que merecen ser leídos.

Mi amiga Samantha.





Hoy en la tarde tuve la oportunidad de compartir con varios amigos que la vida me ha dado, pero una de ellos, muy especial. Quizás ella por su corta edad no alcanza a comprender a nivel consiente lo especial que es para mí, pero lo siente, lo sé. Y sin saberlo, hoy particularmente me ayudó a tener un pequeño respiro en medio de esta parte del teatro de mi vida que a veces amo y que a veces odio, y que suelen llamar adultez. Hoy mientras la veía, corría alegremente, libre. Capaz de convertir repentinamente un espacio, que para los miles que transitamos por ahí es sólo un murito más de la Universidad, en la pista a través de la cual corre Batman a salvar al desvalido. Así, sin saberlo, ella corría a salvarme del ahogo que a veces me produce esta etapa de mi vida.


La veía y la comparaba con nosotros, los adultos. Y creo, que desde cierto punto de vista, a medida que crecemos nos volvemos tontos. Y no me refiero a conocimientos técnicos o académicos. Sino al sentido común, a que nuestro principal norte debería ser felices y punto. Y sé que muchos saltarán a pensar de inmediato que la causa de nuestras tristezas, rabias y cualquier otro tipo de sinsabores con la vida se debe a lo que llamamos 'la necesidad', necesidad de llevar sustento a nuestros hogares, de solventar roces con amigos, compañeros de trabajo, jefes, curar problemas de salud y una larga lista que, sí, existen! lo sé! los conozco y los vivo en carne propia día, tras día, tras día... Pero ella también tiene necesidades. Y entonces me dirán que las necesidades de los niños no son necesidades reales. Pero sí lo son, así como también lo es que cuentan con menos conocimientos y recursos de los que poseemos los adultos. Así que la relación se mantendría hasta ahora proporcional. Por ejemplo, en el momento en que estábamos juntas, ella tenía la necesidad de jugar. Es una necesidad científicamente demostrada de cualquier cría de cualquier especie, incluida la humana. A la mano no había ningún juguete con lo que pudiera satisfacer dicha necesidad. Sin embargo nada le impidió jugar. Un muro y sus ganas fueron suficientes para que en instantes fuese Batman, una viejita, un conejo, un sapo, Superman, un avión... y fue feliz. Y quería que jugara y corriera a la par con ella, pero no la complací. Porque mi cuerpo a veces se comporta como si tuviera más edad de la real. Porque el peso que tiene mi alma desde hace poco más de un mes, me lo impedía aún más. Y porque mi única necesidad en ese momento era verla correr y reír libre, porque a través de ella mi alma también lo hacía. Y a pesar de que ella no obtuvo de mi lo que esperaba en ese momento, jugó y fue feliz.

Me pregunté entonces dónde quedó mi capacidad de ser feliz a pesar de lo que hubiese o no hubiese en mi camino. Hace pocas horas una amiga me preguntó un 'cómo estás?' y me pareció una pregunta tan difícil como cualquiera de las que pudieran hacerme en un parcial de termo 3 o de fenómenos 3. Y que me perdone por utilizar una respuesta estándar, pero es que su amistad es muy reciente como para atiborrarla con mis explosiones, o al menos eso me pareció. Mi respuesta real, la que pasó por mi mente un instante antes de decidir no colocarla, fue que me han pasado cosas tan maravillosas en estos días y otras tan fuertes y dolorosas que en verdad no sé cómo estoy. Que veo a mi alrededor y los personajes más importantes en mi escenario, están igual o peor que yo en este aspecto. Que siento que a pesar de todo mi sentimiento hacia esas personas y mis inmensas ganas y necesidad de poder ayudarlos, no puedo. Que otros tantos no están tan agobiados y sin embargo no valoran eso y viven irresponsable, insensible y tontamente, buscando agobios ficticios, y me consume la rabia y la impotencia... en lugar de ser feliz, de ser felices.

Y sí, también estoy consciente de que uno no puede ser feliz todo el tiempo. Pero sí podemos buscar ser felices una buena parte del día. Por eso decidí pasar por encima de lo que debo y tengo que hacer y venirme a pasear por este lado del mundo en dónde soy feliz, las letras. Y tomaré esos momentos pequeñitos de felicidad real, los juntaré todos y fabricaré mi murito particular, para cuando la procesión que va por dentro tome fuerza. Y correré tan fuerte por él, hasta que consiga mi capacidad de ser niña otra vez. Como ya lo hice una vez.







Nunca somos lo suficientemente grandes para aprender, ni lo suficientemente pequeños para enseñar.