Prueba Máxima
R necesitaba revivir a su amigo canino. Una manera sería retrocediendo en
el tiempo hasta el momento en el cual había dado muerte a C. Pero viajar en el
tiempo no parecía estar dentro de las potestades de su demonio. Se le ocurrió
entonces que debía dirigirse a playa P donde se encontraban parte de los restos
del canino, enterrados en la arena y dispersos en el agua. Pensó que a partir
de ellos, e invocando con sus poderes las reacciones bioquímicas necesarias que
permitiesen invertir la putrefacción y el desmembramiento sufrido, podría
regenerar el cuerpo de su amigo y este ser habitado por su espíritu vagante.
Sea como fuere debía hacer el intento de recuperar la vida de C. No soportaba
la responsabilidad de su desaparición prematura.